(14/01/09)
Se le reconoce como la golosina preferida de los adultos, porque tiene bajo costo, lo mantiene entretenido, casi no aporta calorías, mejora el aliento y le da frescura en toda la boca. Por lo mismo, se han formulado una serie de mitos a su alrededor, tanto a favor como en contra, porque hay quienes lo acusan de generar caries, de producir mayor cantidad de salivación lo que favorecería las ulceras, en cambio otros lo alaban porque serviría para bajar de peso, entre otras afirmaciones.
Por ello, no debemos extrañarnos que su presencia se haya intensificado en el mercado, porque hoy en día puede encontrar una infinidad de sabores, en distintas presentaciones y con accesibles precios, porque llevarlo en la cartera o en el auto resulta imprescindible, hasta es considerado por algunos como un elemento social, porque quién no lo ha compartido o ha preguntado si le pueden convidar uno.
Pero más allá del placer, hay algunas mujeres que lo utilizan para saciar su ansiedad. En vez de comer una galleta o unas papas fritas, opta por el chicle. Lo mantiene entretenido como si estuviera comiendo, pero en realidad no está sumando calorías, así que en esas horas que le baja la ansiedad, opta por mascar alguno que sea sin azúcar.
El masticar chicle favorece la secreción salival, lo cual limita los efectos cariogénicos de las bacterias bucales, pero puede producir un deterioro de las tapaduras si se consume en exceso.
Así que debe tener cuidado, porque si se entusiasma demasiado podría presentar otras molestias: se favorece la aerofagia, que es introducir aire al momento de masticar chicle, lo cual produce distensión abdominal, y si se realiza con mucha presión se puede presentar dolor maxilar, o diarrea por intolerancia al sorbitol -endulzante de los chicles-, así que no se deben ingerir más de veinte al día.
Pero también tiene su lado positivo, porque se aconseja cuando los pacientes solicitan un plan para adelgazar: "El chicle limita la ingesta calórica y disminuye la ansiedad que es una de las principales dificultades a la hora de iniciar un tratamiento nutricional, por lo cual sí lo recomiendo. Incluso su gasto calórico podría llegar a 11 kilocalorías por hora".
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