(11/08/08)
Estos hombres se caracterizan por ocupar cargos de gerencia, gastan cerca de $ 25.000 en servicios estéticos básicos y pertenecen a un rango de edad entre los 35 a 60 años.
Algunos llegan a la sala de atención de un centro de estética "porque los mandó la mujer" o porque reconocen su preocupación por un buen aspecto físico, pero lo principal es que necesitan cumplir con la necesidad laboral de "proyectar una buena imagen".
Para este tipo de clientes son preferibles las consultas "sin grandes letreros", donde no tengan que permanecer en una sala de espera llena de señoras o que los vean con mascaras para la piel.
Se caracterizan por ser muy buenos pacientes, ya que obedecen las indicaciones y dan continuidad a los tratamientos.
Los productos básicos recomendables para un hombre son pantallas solares y cremas de día, cuidando que en ningún caso sean brillantes o grasas.
Los tratamientos mensuales básicos que se aplican los clientes son limpiezas de cutis, manicura y masajes de relajación, ampliándose con el tiempo a opciones más complejas como las sesiones de reducción.
La gama de productos para el público masculino ya superaron las simples cremas y lociones para la afeitada y hoy se enfocan en el cuidado del rostro, cuerpo y zonas tan específicas como los codos.
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