(15/07/08)
Es una enfermedad que por sus características es confundida con el acné, sin embargo, los dermatólogos aseguran que son dos enfermedades muy diferentes que necesitan un tratamiento adecuado.
La rosácea es una enfermedad inflamatoria de la piel que generalmente va desde un enrojecimiento, vasos sanguíneos prominentes, inflamación y erupciones parecidas al acné en diferentes zonas del rostro y que se pueden extender a ojos y pecho. Las causas de esta enfermedad están muy relacionadas con estados sociales de la persona.
Esta correlacionada con factores emocionales, por ejemplo, el estado de humor, personas que se enrojecen fácilmente cuando le echan un piropo o cuando cambian de clima o cuando hacen ejercicios muy fuertes, este tipo de cosas hacen que se produzca una congestión.
La rosácea es una enfermedad que se controla pero no se cura, de ahí la importancia de prevenirla.
Para prevenir la rosácea lo primero es evitar cambios de emociones, tratar de evitar los cambios de temperatura, evitar el consumo de bebidas alcohólicas en especial el vino tinto y algunas comidas, las condimentadas y muy picantes.
La rosácea es una enfermedad muy común que de no ser tratada adecuadamente puede generar deformidad facial.
El tratamiento va desde aplicaciones de sustancias tipo peeling para la cara derivados del ácido salicílico o el ácido mandélico, algunos ácidos glicólicos hasta medicamentos antibióticos derivados de las tetraciclinas y algunos macrólidos, también sustancias tópicas con antibióticos, también sustancias anti- inflamatorias que no sean corticoides.
La meta del tratamiento de la rosácea es controlar los síntomas y hacer que su piel se vea mejor.
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