(10/06/08)
Cuatro ejecutivas se recuestan sobre asientos reclinables en la sala de relajación que ofrece el Spa de un hotel de Londres.
Esta es su primera reunión de trabajo del día. Pero es diferente. En vez de sentarse en un bar frente a una tasa de café, estas mujeres conversan sobre negocios mientras una pedicura les hace los pies.
Y de esa manera, las charlas financieras son mechadas con comentarios sobre modas.
Después de una hora y pulverizadas con aceite de rápido secado, las cuatro damas parten hacia sus oficinas con los pies perfectamente pintados, las pantorrillas masajeadas y una agradable sensación al caminar.
La combinación de los negocios con un tratamiento de belleza es definitivamente una buena forma de atraer clientes.
Fuente: Financial Times
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