(09/05/08)
La nueva tendencia mundial y visión de la estética va más allá de los estándares frívolos y se acerca a un nuevo sistema médico que brinda bienestar integral y una mejor calidad de vida a las personas.
A nivel global se define de forma contundente la necesidad de tratamientos integrales que ayuden al cuerpo a verse bien y al espíritu sentirse mejor. Cada vez es más importante la búsqueda del equilibrio, del bienestar mental y corporal, ya que de uno se desprende el otro.
Localmente el boom estético en los últimos años se evidencia de forma contundente en el auge de centros estéticos, spas y clínicas, lugares enfocados a la búsqueda del mejoramiento integral del ser humano.
Es así como en países del primer mundo como en Estados Unidos, Canadá o en la Unión Europea, un porcentaje fijo del sueldo mensual de empleados de clase media, media –alta y alta es destinado a tratamientos para mejorar el aspecto, levantar la autoestima y sentirse bien. Se estima que este porcentaje es del 20% y continúa creciendo año a año.
La cirugía estética, la dermatología, y los tratamientos hoy brindan un abanico de posibilidades. Antes de que pase el año hay que seleccionar las mejores opciones, que sean: rápidas, efectivas, placenteras, que no dejen marcas ni manchas y sobre todo, ¡que sean seguras!.
Al respecto la Cirujana Plástica y Especialista en Estética, Griselda Seleme, cuenta que para definir el tratamiento adecuado, además de las expectativas del paciente, hay que tener en cuenta como luce él, analizar los factores intrínsecos que lo han afectado (el tipo de piel, la edad, dónde se ha localizado la grasa subcutánea, cuáles son las manifestaciones metabólicas, si ha habido pérdida de huesos y cartílagos producto del paso de los años, entre otros) y los extrínsecos (la exposición a la radiación solar, la dieta que lleva el paciente y el stress).
Los tratamientos combinados con BOTOX®, Thermage, Luz Pulsada y rellenos brindan resultados muy buenos y naturales, dado que estos procedimientos mejoran la piel y estimulan el colágeno.
La cara y el cuerpo deben ser concebidos como un todo y deben ser evaluados sus tres dimensiones, siendo esencial la consideración del volumen. Los tratamientos existentes hoy en día permiten que el enfoque en 3D sea una herramienta artística para el profesional, brindándole infinitas posibilidades para lograr los resultados deseados por su paciente.
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