(09/04/08)
Esta pócima logra rejuvenecer el cuello, senos y todo el cuerpo.
Ingredientes:
8 cucharadas de yogurt natural 1 cucharada de aceite de almendras 3 gotitas de agua oxigenada (para cuello y busto) 8 gotitas de agua oxigenada (para el cuerpo entero) 1 mascarilla de barro
Además:
1 estropajo y 1 brocha grande de cerdas naturales 1 toalla 1 lima manicure de metal 1 silla y 1 tijeritas de pedicure
Revolver el yogurt con el aceite de almendras y las 8 gotitas de agua oxigenada. Comenzar el baño desnuda completamente y dándote con el estropajo un masaje vigoroso con movimientos circulatorios en piernas, brazos, abdomen, pecho y un poco más suavemente en senos y cara.
Este masaje es excelente para eliminar células viejas y muertas que se nos acumulan en la superficie de la piel y que de no removerlas estarían obstruyendo el máximo beneficio de nuestra mascarilla revitalizadora.
Utilizando la brocha de cerdas naturales aplícate la mascarilla uniforme y parejita como si fueras a decorar un pastel. Empieza por las puntas de los pies, tratando que absolutamente todo tu cuerpo exceptuando la cara y los senos quede cubierto completamente con esta mezcla.
PARA AÑADIR SUAVIDAD Y FIRMEZA EN CUELLO Y SENOS
Mezcla a partes iguales el yogurt con la mascarilla de barro y añádeles las 3 gotitas de agua oxigenada. Comienza por entibiar a baño María un chorrito del aceite de almendras y con las palmas de las manos frótalo en cara, cuello y senos teniendo cuidado de no lastimar sus delicadas fibras.
Encima aplícate la mezcla que por sus propiedades además de revitalizar y añadir suavidad contribuye a reafirmar tejidos flaccidos de senos y cuello.
BAÑO AL VAPOR POR MEDIA HORA
Previamente a todo lo mencionado abre la llave del agua caliente para vaporizar el cuarto de baño. Procura sellar todos los orificios donde se pudiera estar escapando el vapor. Colócate la toalla en la cabeza para evitar que el cabello se reseque y siéntate en la silla lo más cómoda y relajada que te sea posible durante media hora y mientras ese tiempo pasa puedes aprovecharlo al máximo limándote tus uñas de manos y/o haciéndote tu pedicure. Gracias a la acción del vapor los beneficios de este tratamiento se incrementarán al doble.
UNA DUCHA FINAL PARA AÑADIR MAS VIGOR
Pasada la media hora enjuágate con abundante agua tibia. Nuevamente pásate el estropajo de cerdas naturales para darte un masaje en todo el cuerpo mientras el agua te va cayendo. Completamente limpia y sin ningún residuo de mascarilla, de poco a poco ve cerrando la llave del agua caliente hasta terminar de enjuagarte con agua fría! Procura mantener una respiración suave y continuada pues de esta manera llevarás el control de la situación para no comenzar a temblar de frío.
|