(18/12/07)
Se utiliza para confeccionar "extensiones" y "cortinas". Se paga mil pesos el kilo. El cabello rubio, el más buscado, se llega a vender a mil ochocientos dólares.
El negocio se amplía drásticamente: todas las partes coinciden en que el último año el mercado de pelo natural creció un 100%. El motivo que lo provocó es otro gran negocio, el de las extensiones y cortinas de pelo: un método para aumentar el largo o la cantidad de cabello en las mujeres, que hasta no hace mucho estaba destinado exclusivamente a actrices y modelos. Las extensiones son pequeñas mechas que se agregan de a varias por cabeza, mientras que la cortina es un solo plano de cabello que se suma.
La mayoría del pelo viene del norte argentino. En Salta y Jujuy se consigue el mejor porque es lacio, resistente y muy bello. En esas zonas del norte del país hay acopiadores que luego venden las bolsas por kilo, fundamentalmente en Buenos Aires, aunque Córdoba y Santa Fe son también polos ávidos de la nueva moda.
Eso sí, la cadena comercial del pelo humano tiene varios eslabones. El primero es el de quienes tratan directamente con los que abandonan su larga cabellera a cambio de unos pesos. En esa línea, el pelo se paga, más o menos, a 1 peso por gramo. Y, según los expertos, de una cabeza no se saca más de 300 gramos, como mucho.
Fuente: diario Clarín
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