(05/10/07)
La rinoplastía u operación de nariz con fines estéticos, es una de las más populares cirugías plásticas tanto en hombres como en mujeres que desean verse y sentirse más bellos.
Actualmente la tendencia es lograr, a partir de pequeños retoques, narices de aspecto natural que se integren de manera armoniosa al resto de la estructura facial y corporal.
Algunos por grande, otros por pequeña, según datos de la Sociedad Americana de Cirugía Plástica y Reconstructiva, anualmente, unas 40 mil personas modifican la forma de su nariz en los Estados Unidos.
Antes se pensaba que una rinoplastia estética implicaba rehacer toda la forma de la nariz. Hoy se trata de realizar las menores modificaciones posibles, conservar elementos originales, como para que a la vista quede una nariz natural, con una buena definición, sin que sea evidente la participación del cirujano plástico.
Existen tres tipos de rinoplastia según el objetivo de la intervención.
- La estética modifica la forma y tamaño de la nariz en busca de un embellecimiento facial.
- La operación funcional, corrige alteraciones o malformaciones, como ser desviaciones de tabique o hipertrofias de cornetes que dificultan la respiración. Algunas obstrucciones se pueden resolver por métodos incruentos, como el láser. En estos casos interviene el otorrinolaringólogo sólo o con el cirujano plástico.
- En la rinoplastia reconstructiva, utilizada en casos de accidentes, fracturas, quemaduras, tumores nasales, se utilizan tejidos aledaños a la nariz para aplicar injertos o colgajos. A veces se recurre a expansores tisulares para poder ganar tejido en otro sector del cuerpo y poder transportarlo a la nariz. En estos casos interviene el el cirujano plástico y oncológico.
|