(16/01/06)
Las aplicaciones de la toxina botulínica en el país aumentaron en 2005 tanto para sus aplicaciones estéticas como terapéuticas. Este boom sigue firme como tratamiento para las mujeres y hombres que buscan deshacerse de las arrugas faciales.
Así se reafirmó el liderazgo de esta opción no quirúrgica que, según los especialistas, permite devolver al rostro "un aspecto joven y saludable de manera mini invasiva, segura y efectiva".
Por otro lado, las aplicaciones terapéuticas de Botox también son consideradas tratamiento de elección para una serie de patologías que comprometen grupos musculares (como espasticidad, distonías, blefaroespasmo, etc), con el objetivo de relajar dichos músculos y favorecer la movilidad y calidad de vida de las personas.
Para su uso estético, la toxina botulínica se aplica en las zonas de patas de gallo, entrecejo y frente, como así también para las líneas que aparecen en cuello para mejorar el aspecto y lucir un buen escote.
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