(11/09/07)
El agua es un elemento vital para el ser humano, no solamente para su consumo sino para su uso en múltiples actividades cotidianas como la higiene personal, lo que favorece enormemente la salud.
También ha sido utilizada desde la antigüedad y por todas las culturas, para el tratamiento, curación y rehabilitación de diversas enfermedades.
El agua para fines terapéuticos, ya sea fría o caliente, en forma de hielo o de vapor, alivia dolores, produce relajación y contribuye en general a conservar la salud integral.
Los tratamientos son diversos, incluyen baños de inmersión, generalmente en agua fría, baños calientes en tina, de asiento para aliviar molestias en el colon y recto, de barro, de vapor, saunas, regadera de chorro muy fino, frotación con sales, chorro a presión, compresas frías o calientes, lavados e irrigación del colon y terapias de rehabilitación con resultados sorprendentes en hidromasajes, fisioterapia y medicina de rehabilitación con ejercicios para personas discapacitadas o con problemas neuromotores, mentales, de personalidad o musculoesqueléticos.
La hidroterapia, incluye también el tomar agua, de forma normal y con cualidades especiales, como las minerales, para mejorar la digestión.
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