(30/07/07)
En los últimos años se ha intensificado la adhesión a los métodos estéticos y correctivos no invasivos que, valiéndose del láser, pueden utilizarse para fines estéticos pero también médicos, pues pueden ayudar a corregir imperfecciones como quistes, hemangiomas (tumores de la piel) o arañitas.
Existe una tendencia, surgida en Estados Unidos, bajo el concepto de las "cirugías a la hora del almuerzo". Es decir, intervenciones no invasivas que pueden realizarse en poco tiempo, y para las cuales no es necesario internarse, realizar postoperatorio o aplicarse anestesia.
En este contexto, surgieron numerosos avances, entre los que se encuentra el sistema Titan, pionero en el tratamiento de las imperfecciones y marcas de la edad. En sesiones de menos de una hora es posible lograr la fototermolisis de la piel, proceso en el que a partir del calor transmitido del láser, la dermis gana temperatura y favorece la producción de colágeno, sustancia responsable de su tersura. Esto también puede utilizarse para el tratamiento de otras lesiones, como las del acné.
Ultrashape, o lipoescultura sin cirugía, es otro de los tratamientos que utiliza la radiofrecuencia para calentar el colágeno y lograr una piel más tensa.
Claro que los resultados logrados con este método no reemplazan a los que se pueden obtener con una intervención quirúrgica. Pero son otra opción más para combatir imperfecciones médicas o estéticas que denoten el impiadoso paso del tiempo.
|