(31/01/07)
En verano, el sol, el viento y el agua son factores externos que contribuyen al fotoenvejecimiento prematuro de la dermis. Todo esto se puede prevenir utilizando productos cosmetológicos adecuados.
Es muy importante mantener la piel de todo el cuerpo bien limpia, hidratada y nutrida. Cuando se está al aire libre (aún en días nublados), hay que aconsejar a los clientes que usen una crema con factor de protección acorde al tipo de piel de cada uno. Esto permitirá disfrutar y estar expuesto sin sufrir desagradables quemaduras que muchas veces terminan arruinando las vacaciones…
Después del baño de sol es indispensable la utilización de emulsiones post-solares ya que están formuladas con principios activos que descongestionan y humectan, evitando de esta manera que la piel se reseque. Y así se podrá lucir y mantener el bronceado por más tiempo.
Para los más constantes, habrá que sugerir que refuercen el cuidado diario con máscaras humectantes o nutritivas (en rostro, cuello y escote), acorde a cada necesidad y tipo de piel, como por ejemplo, los tan ricos principios activos del colágeno (tilo, manzanilla, menta y limón, por mencionar algunos).
Estos mínimos cuidados permitirán lucir una piel luminosa, tersa y suave, además de prevenir y/o mejorar las líneas de expresión.
A los clientes siempre hay que recomendarles que consulten a un profesional idóneo, para que además del tratamiento en gabinete, oriente con la utilización de productos adecuados para apoyo domiciliario
Fuente: María Cirillo (www.ziagrazia.com.ar)
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