(03/11/06)
Es uno de los tratamientos más solicitados en los centros de belleza. Pero, siendo uno de los trabajos más básicos de la estética, es también uno de los más difíciles y delicados.
Hay unas reglas básicas para que este tratamiento sea un éxito.
Se aplica un gel desmaquillante, seguido de una tonificación
A continuación se prepara la piel para facilitar la extracción de las impurezas, evitando daños y rojeces. Resulta beneficiosa la aplicación de vapor, porque en contacto con la piel provoca una sudación, que facilita la eliminación de toxinas
Es imprescindible extraer los comedones y puntos negros. Los poros tienen que quedar libres de toda impureza
Se practica un masaje con un cóctel de aceites esenciales que tiene propiedades calmantes, antiinflamatorias, bactericidas y fungidas
Para cerrar los poros, cicatrizar y desestresar, se extiende una máscara purificante a base de fangos, arcillas, caolín, extracto de algas de rosas y aguas termales
Finalmente se retira la mascarilla con agua tibia, se tonifica la piel y se aplica un producto oxigenante
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