(31/10/06)
Una pequeña incisión en la parte posterior del cuello cabelludo, con el fin de quitar unos pocos folículos de pelo que serán cuidadosamente cosidos uno a uno en los párpados del paciente, con el uso de luz sedante y anestésicos locales, es todo lo que conlleva el último grito de la cirugía estética: el trasplante de pestañas.
Inconvenientes: las pestañas trasplantadas crecen del mismo modo que lo hace el cabello de la cabeza, por lo que debe cortarse regularmente. Un cabello muy ondulado en la cabeza puede producir pestañas trasplantadas con demasiados rizos.
El procedimiento quirúrgico cuesta unos 3 mil dólares por cada ojo. La técnica se utilizaba únicamente en pacientes quemados o con malformaciones congénitas y ahora está por convertirse en una nueva moda dentro de la cirugía estética.
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